sábado, 27 de febrero de 2016

SESIÓN 5. SEGUNDO DÍA . TERCERA PARTE. LA RESPONSABILIDAD SOCIAL DEL CATEQUISTA.

Muchas veces mi actitud y conducta me llevan a hacer sentir a los niños y a mis catequizados adultos que los amo. Realmente siento ese amor por ellos, se convierten en parte de mi comunidad, de una nueva familia que Dios me ha dado. ¿Y para qué me la dio? para amarla, para protegerla, para orientarla, para enseñarle todo lo que el Espíritu Santo me inspire. No es mi amor el que vuelco en ellos, es el amor de Jesús que derrama en el Espíritu Santo y Él en mí, para que ellos lo perciban y sean  felices, y aun más para que lleven ese amor de Dios a los demás, a sus familias.

Antes si percibía el desamor y aun el rechazo por algún catequizado, me molestaban y me irritaba, aunque no lo demostrara, pero últimamente, el Espíritu Santo me ha ayudado enormemente, se lo he pedido mucho, que sienta su amor y lo refleje, lo de a los demás, y... si ha pasado, ya no siento desamor, casi no me pasa, gracias a Dios. Estoy amando a todos y por todo.
Gracias Señor bendito y alabado seas. Lléname de tu amor.

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