Cuando me apoyo en mi compañera y me recargo en ella o la empujo en cierta forma, percibo una sensación de desesperación y hasta angustia, pues siento que le cargo mi peso y que me carga a mí el suyo y que estoy atacando y me ataca, y no me gusta. Quiero terminar y mejor compartir. No me gusta ganar y hacer perder. Tampoco me gusta que me ataquen. Necesito ser y estar libre, pero sobre todo confiar en Dios, en mí y en mi compañera. Es difícil
Hoy he comprendido como haciéndome como niña puedo dar frutos si imito a Jesús.
A la vez dando testimonio de la Palabra de Dios, haciéndola vida los que me rodean aprenderán las enseñanzas de Jesús y estaremos gozosos en el reino de Dios y en la catequesis.
Gracias por todas las enseñanzas de esta sesión.
Gracias Señor, bendito y alabado seas.
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