miércoles, 29 de junio de 2016
Sesión 19
La experiencia que me ha dejado este curso ha sido maravillosa, estoy convencida de que la manera en la que a nosotros nos catequizaron, la mayoría de las veces fue una vacuna en lugar de propiciar un encuentro con Jesús. Afortunadamente, algunos tuvimos la gracia de que Dios tocara nuestros corazones, algunos en la juventud, otros ya de adultos. Pero si eso nos hubiera ocurrido en la infancia, qué diferente hubiera sido nuestra vida. Gracias a este curso, creo haber obtenido lo necesario para poder transmitir a los niños esa inmensa alegría que es tener a Dios en nuestra vida. Estoy totalmente de acuerdo que la catequesis debe romper paradigmas y enfocarse a lo que Jesús nos vino a enseñar y no caer en querer que los niños lo aprendan de memoria sino que lo pongan en práctica.
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