domingo, 1 de mayo de 2016

SESION 11. LA PALABRA DE DIOS

COMPARTO LOS FRUTOS DE MI ORACIÓN.
Primero la alegría de constatar que Jesús me ama y se preocupa por mí y por todos y me quiere salvar.
La fe, para confiar en Jesús, seguirlo y hacer su voluntad.
La oración para recibir de Dios todas sus indicaciones, para negarme a mí misma y ser discípula de Dios.
La Palabra de Dios que me enseña a vivir, que me da vida, que me fortalece, que me ilumina y me da la certeza de que "puedo" salir adelante y vencer el pecado, al mundo.
La esperanza de que podemos disfrutar y llegar al Reino de Dios.
La tolerancia para aceptar a los demás cambiando yo, limpiando mi corazón.
La completa seguridad de que sola no puedo, solo con el Espíritu Santo seré una verdadera discípula de Jesús.
Gracias Señor, bendito y alabado seas.

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