Desde hace tiempo he comprendido , porque lo he experimentado que amar a Dios no es sólo el sentimiento, sino la expresión del mismo amor a través del servicio. Es ese abandono en Él, que se refleja en mi prójimo. Es por eso que ahora todo lo veo diferente cuando hago mi examen de conciencia con base en la Bienaventuranzas y no en los mandamientos. Gracias al Espíritu Santo que a través de ustedes me ha permitido ie rompiendo paradigmas y poder amarlo en plenitud. Eso es lo que quiero transmitir a mis niños.
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